lunes, 22 de febrero de 2010

Una copita de alcohol






Es increible descubrir que desde los inicios de la publicidad televisiva se quieran vender productos a través de la agresión a las mujeres. La primer publicidad es del año 1961 y pertence a Cogñac Soberano de Gonzalez Byass. Tal publicidad denota directamente violencia de género. ¿Acaso con una copita de cogñac calma a un marido golpeador? Y peor aun es el papel que cumple la "vidente", la cual justifica la violencia ejercida por el esposo de la mujer que desesperadamente hace la consulta. Actualmente, a pesar de la creación de organizaciones en defensa de la mujer y de observatorios contra la discriminación de género, se siguen realizando publicidades de índole machista. A continuación la publicidad de la cerveza Guinness, del año 2008. "Comparte una con un amigo, o con dos..." dice el slogan final. ¿Comparte una cerveza o una mujer? En esta ocasión no se ven golpes de un marido, pero se puede apreciar el trato como objeto sexual de la mujer, lo cual también es violencia directa. Los tiempos cambian, las publicidades también. Pero evidentemente la mentalidad cerrada y retrógrada de estos empresarios que también son hombres (y algunas mujeres) no cambia nunca. Qué fácil sería si con una simple copita de cogñac cambiaran su mentalidad.

lunes, 4 de enero de 2010

El femicidio como consecuencia de la ceguera de genero




La violencia hacia la mujer atraviesa todas las clases sociales y todas las épocas, y tiene como denominador común el silencio de las victimas, ya sea por cuestiones culturales, por falta de recursos o simplemente por la ilusión de que todo algún día cambie. Y en los casos en los cuales las victimas logran salir del seno violento las respuestas que les espera son la apatía o la falta de interés y justicia por parte de las autoridades. A pesar de las nuevas líneas telefónicas y de los miles de nuevos centros y comisarías de la mujer que se implementaron en este ultimo tiempo, los números de las victimas aumentan, principalmente por leyes blandas y obsoletas para penalizar este delito, que se carátula como crimen pasional cuando en realidad se trata de femicidio. Femicidio es el asesinato de mujer es por razones asociadas a su género. El concepto de femicidio indica el carácter social y generalizado de la violencia basada en la inequidad del género, cuestiona los argumentos que tienden a culpar y a representar a los agresores como “locos” o como poseídos por fuerzas exteriores, inmanejables por si mismos, manejados por el amor o la pasión.

La abogada Silvia Viqueira, que es una luchadora activa de los derechos humanos, asesora en el Centro de la Mujer de Vicente López a miles de mujeres que se acercan solicitando su ayuda. La CEDAW fue aprobada por Naciones Unidas en 1979, y la Argentina lo ha incluido en su nómina en la ley 24.632, del año 1985 en la cual se establece que la violencia contra la mujer es una violación a sus derechos humanos. La Convención se convierte en uno de los principales hitos de la protección de los derechos de la mujer. Ha sido sancionada en 1994 y en la actualidad ha sido ratificada. “No se trata de crear nuevas leyes, sino que se trata de implementarlas y respetarlas. Se cuestiona la respuesta estatal que centra la problemática en la violencia familiar en vez de enfatizar que se trata de una violación a los derechos humanos, y no se advierte que es la condición de género el factor de riego”, argumenta la doctora Viqueira y agrega que “no hay una conducta penal tendiente a tratar el femicidio y no la habrá mientras se siga tratando el tema como crimen pasional o violencia en el hogar”.

La doctora Silvia Weksller, directora de la Asociación de Víctimas de Violación (A.VI.VI) deja un poco de lado su situación dentro de la asociación para contar una propia experiencia de violencia de género. “Mi hermana cometió el terrible error de tomar el camino del silencio, hasta que un día su marido le dio una tremenda golpiza en su departamento hasta dejarla media inconsciente. Ella, como pudo, llego hasta el Sanatorio de la Trinidad, y después de haber estado cinco días en coma, murió. Junto con mi familia decidimos iniciar acciones legales contra el asesino pero la justicia determinó que como él no tenía antecedentes podía esperar la sentencia en libertad. Sólo le pidieron que devuelva su pasaporte pero él argumento no tenerlo, y con eso alcanzó. Este año, después de bastante tiempo de espera, el Tribunal Oral N°6 de la Ciudad de Buenos Aires lo sentenció a doce años de prisión, pero cuando lo fueron a buscar ya se había ido del país. Esto es la crónica de una fuga anunciada”.

El Día de la No Violencia contra la mujer se denomina también el Día de las Mariposas por las dominicanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, activistas políticas que junto a muchos otros lucharon y enfrentaron el gobierno de Trujillo. En algunas ocasiones fueron presas y otras dejadas en libertad. Finalmente, el 25 de noviembre, las tres hermanas cayeron en una emboscada y fueron asesinadas por los esbirros del dictador, a garrotazos. Isabel Bosch, Agregada Cultural de la Republica de Santo Domingo expresó lo siguiente en la primera jornada de reflexión organizada por la Municipalidad de Vicente López. “En algunos lugares las llaman las hermanas Mirabal, las feministas, las Mariposas, porque además de haber sido victimas de un régimen dictatorial lo fueron del acoso sexual por parte de Trujillo que tenia principal atracción por las mujeres jóvenes y bellas. Minerva Mirabal lo había rechazado públicamente”.

Por su parte, Zulma Faiad como directora del Centro Municipal, comenta que “en la esquina del Centro hay una carnicería, en la cual muchos maridos esperan a sus mujeres con un ramo de flores y un perdón que apenas se abre entre sus labios. Yo la llamo la esquina de la prueba, porque si son capaces de superarla todavía tienen una esperanza, aunque muchas no vuelven”. Algo parecido ocurrió en la provincia de Tucumán, en donde una mujer fue estrangulada en un hotel por su ex marido quien la había citado allí para una reconciliación. La estranguló en un hotel y luego fue al cementerio y se pegó un tiro frente a la tumba de sus abuelos. Tenían 4 hijos juntos, pero la Justicia había dictado una restricción judicial contra el marido por agresiones y amenazas de muerte. La mujer había pedido ayuda hasta por televisión: "Me va a matar, no hoy ni mañana, pero me va a matar".
Como el caso de María del Carmen Pérez hay muchos mas, y a medida que pasa el tiempo sin justicia los casos se multiplican. Al menos una de cada tres mujeres ha sido golpeada, obligada a mantener relaciones sexuales o sometida a algún otro tipo de abusos en su vida.

María Elena Leuzzi, madre de una víctima de violación sexual en el año 2001, decidió canalizar su dolor fundando una Organización No Gubernamental llamada A.VI.VI. con el fin de ayudar a víctimas y a sus familiares a “simplificar los caminos hacia el logro de la justicia”. Con su voz pausada cuenta que “hoy tuvimos que recibir a una chiquita de ocho años con una hemorragia interna, y a pesar de que yo soy la cara visible de esta asociación, detrás de este proyecto hay muchos profesionales capacitados para socorrer y sostener a las víctimas”. Y agrega que "el 20% de los 4.300 casos que asistimos fueron víctimas de violadores ocasionales, pero el resto fueron casos intrafamiliares. Es terrible, es como si viviéramos en un país incestuoso".

Se necesitan leyes que amparen a las victimas y sancionen a los violentos, pero también la sociedad precisa una nueva forma de cultura en la cual ser mujer no signifique un castigo. Las mujeres debemos ser conscientes que el primer rasgo de muerte de nuestro genero es aceptar un insulto, una falta de respeto, una humillación, que luego se acompañara con un golpe, y mas tarde, ¿qué será? Porque el femicidio es primero la muerte del alma de una mujer que luego se traspasa a su cuerpo.

martes, 9 de diciembre de 2008

Conocer lo femenino



Antes de empezar a realizar viajes extravagantes por todo el mundo y de empezar a escribir libros, Ricardo Coler, el autor de “El Reino de las Mujeres” ejercía la medicina. En esta entrevista confiesa los cambios internos que le produjo viajar al último matriarcado.


Piso 14 de un edificio del barrio de Palermo. No se parece tanto a la oficina de un periodista, sino mas bien es parecido al consultorio de un medico. Paredes blancas, pasillos angostos, apenas un cuadro colgado y asientos reclinables. Bienvenidos al reino de Ricardo Coler, en el que la medicina y el periodismo no se mezclan a pesar de las huellas que deja una en la otra. Pero lo más interesante de este escritor es su inquietud por los estudios y las culturas relacionadas a lo femenino.
Y aunque responda fervientemente que no es antropólogo ni que tampoco esa sea su finalidad, Coler tomó sus valijas e inició un viaje a la región de Loshui, China, en donde se encuentra el último de los matriarcados.

Y es que en el Reino de las Mujeres las cosas son inimaginables para nuestra sociedad. Pensar en que las mujeres tienen el máximo poder parece una utopia, y más si ese poder es consensuado por los hombres de esa comunidad.

V.F.: ¿Qué es lo que te motivó a realizar esta investigación y a escribir este libro?
R.C.: Como en todo lo que uno hace, hay razones que se cuentan y otras que son mas intimas. Bueno, yo voy a contar solamente las intimas. Mi intención era ver que pasaba en una sociedad en donde las mujeres no podían quejarse de nada, en donde nadie puede decir que hay una educación machista, en donde no se puede decir que tienen menos oportunidades que los hombres, en donde no se puede decir ni que las subyugan ni que las maltratan. También fui con la idea de poder encontrar lo propio de lo femenino. Porque todos sabemos mas o menos lo que es una mujer hasta que tenemos que describirla, y ahí la cuestión ya no es tan sencilla. Porque, ¿que es lo que define a una mujer? La anatomía no la define. La maternidad tampoco. Y que les gusten los hombres, menos. Es mas fácil saber que es una mujer y mas complicado saber que es lo femenino. Y la verdad que haber ido al Reino de las Mujeres que es como una especie de paraíso del movimiento feminista no es que me dio alguna clave para convertirme en un experto en mujeres, pero pude responderme algunas preguntas y darme cuenta que las cosas no eran tal cual yo me las imaginaba.

Además de su preparación para la investigación, Coler llevó regalos argentinos para mostrarles su cultura a los Mosuo, habitantes del pueblo de Loshui, en China. Pero también, como cuenta en su libro, tomó algunas clases de tango para enseñarles el baile rioplatense.

V.F.: ¿Cómo fue la preparación para realizar este viaje?
R.C.: Corría 10 kilómetros por día (risas). Eso de estar en buen estado físico, para los libros que yo hago, parece un chiste pero tiene que ver, porque en general a los lugares que yo voy tienen condiciones muy adversas. De hecho la China no es un lugar como para ir a pasar unas vacaciones. El lugar es precioso pero las condiciones son complicadas. Mi alimentación se basaba en latitas de atún y galletitas de limón porque la comida de ahí era imposible y las condiciones sanitarias mejor no describirlas. Yo he estado en muchas sociedades matriarcales y cuando uno hace una crónica, no es que va caminando y cuenta lo que ve, o que va a ver que raras son esas tribus, porque eso es mas o menos plantear a la comunidad como si fuera un zoológico. Y en realidad es un viaje más que nada por adentro, porque lo más interesante es que todas esas cuestiones que yo consideraba como seguras se fueron cayendo a pedazos durante el libro. Yo no les cambie la manera de pensar a ellos, pero ellos si me cambiaron la mía. Porque a mi lo que me interesaba era contestar mis preguntas, no hacer una nota periodística contando como son las polleras de las mujeres Mosuo. Es mucho mas importante decir que se me cayo la idea de que las mujeres lo único que quieren es casarse, porque allí no existe el matrimonio y no quieren.

V.F.: ¿Y en qué cosas te cambió este viaje?
R.C.: Me cambió en dos o tres cuestiones. La primera es, como contaba, en algunas cuestiones que a mi me parecían seguras como que la mujer quiere casarse. O como pensar que un matriarcado es un patriarcado al revés, y no es así, porque la mujer cuando tiene el poder lo maneja de otra manera. Después hay una cuestión que me llamo mucho la atención, que yo lo cuento en el libro, que cuando yo me sentaba a comer, me atendían. Entonces ¿cómo es la pregunta?, porque eso en una sociedad como esta seria someter a la mujer, o que la mujer es la esclava del hombre, y estamos hablando de una sociedad en la que las mujeres tienen el dinero, el apellido, y realmente mandan al hombre. Entonces puedo entender que cuando una mujer esta tranquila y no se siente sometida por un hombre puede desplegar algunas cuestiones muy femeninas sin que eso le de vergüenza o la moleste o se sienta pisoteada, y la ceremonia de la alimentación en una de ellas, lo mismo que la del cuidado del fuego, que el hogar se mantenga bien, es una de las cosas que las mujeres no comparten con el hombre y que las pueden desplegar tranquilas en este tipo de sociedad.
Otra cosa que me cambiaron fue que nosotros cuando pensamos en el gobierno o la política siempre pensamos en términos de poder. Y hay muchas cuestiones culturales que tiene que ver con el poder. El hecho de que las mujeres armen sociedades menos violentas y más solidarias es un punto a tener en cuenta. Como también hay que tener en cuenta que una mujer que este al mando no significa que lo femenino este en juego. Una cosa es una mujer al mando, otra cosa es jugar lo femenino. Margarte Thatcher marcó a Inglaterra y fue el hombre mas duro que tuvo. Porque ponerse una falda no la convierte en una mujer. En las sociedades matriarcales lo más llamativo es que ellas ejercen el poder como mujeres.

V.F.: ¿Crees que hay muchas diferencias entre la femineidad de la sociedad occidental y de la sociedad matriarcal?
R.C.: La diferencia está en que en la sociedad matriarcal aparece lo femenino con menor dificultad que en la sociedad patriarcal. En la sociedad patriarcal sin duda se da lo femenino, pero de otra manera, mas complicado. Porque en las sociedades matriarcales ellas pueden imponer y todo el mundo esta conforme con ese estilo femenino. Pero yo no se si a alguna mujer de la sociedad occidental le gustaría un hombre de la sociedad matriarcal. Los hombres la pasan bárbaro, están contentos ahí, pero yo no me bancaria una mujer que me este gritando todo el tiempo.

V.F.: ¿Lo ves como una sociedad ideal para un hombre? En el sentido que vive con la madre, esta con la mujer que quiere…
R.C.: El tipo la pasa bárbaro. Por eso digo que no es un patriarcado al revés. Y la mujer no trata al hombre como un esclavo, sino como a un chico.

viernes, 26 de octubre de 2007

Epidemia de violaciones en el Congo



El domingo 7 de octubre del presente año, el diario The New York Times publicó un artículo acerca de la cruel y espantosa epidemia de violencia sexual que padecen las mujeres del Congo como consecuencia de la eterna crisis politíca, económica y social que atraviesa este país.


En el artículo, escrito por Jeffrey Gettleman, se señala la forma en que las mujeres son atacadas, con bayonetas y palos de madera cuya consecuencia es la pérdida de sus sistemas digestivo y reproductor, y la posterior muerte.


Según la ONU, en el año 2006 se denunciaron 27000 ataques sexuales solamente en la provincia de Kivu Sur.


Una de las víctimas que sobrevivió a una pandilla llamada los Rastas, declaró que este grupo la rapto desde el mes de abril y que la tuvieron como esclava sexual hasta el mes de agosto, atada a un árbol y que sólo la desataban por unas horas cada día para violarla entre todos.


Otra de las víctimas declaró que fue violada por cinco hombres que apuntaban a su marido con un rifle y lo hacían mirar diciéndole que si cerraba los ojos lo matarían, aunque finalmente cumplieron con su amenaza.





El objetivo de este blog es el de descubrir, informar, sacar a la luz temas, problemas, conflictos relacionados con las injusticias que sufrimos las mujeres de todo el mundo para que NO suceda lo mismo a otras mujeres. Yo siempre digo que el acto de informar es un medio de justicia, por eso el nacimiento de este blog. Y no es que vaya a ser un blog feminista, solo que al ser mujer una vive mas de cerca las diferencias que hay con el sexo opuesto y se puede apreciar día a día la vulnerabilidad de nuestro género frente al mundo. En lo personal, este articulo me provocó una profunda indiganción e impotencia por no poder hacer algo por esas mujeres. Por lo mismo, se me ocurrió hacer correr la voz por medio de un blog, porque quizas alguien que esté más cerca de ellas lea esto y pueda ayudarlas.